ÁMBITO 4

DE LA MUERTE A
LA ETERNIDAD

En este espacio nos acercamos al mundo funerario, sin duda alguna uno de los aspectos más fascinantes del antiguo Egipto para el gran público. Repasamos el tránsito que los difuntos debían realizar hasta poder alcanzar el mundo de Osiris, la divinidad suprema del Más Allá, y poder alcanzar así la tan deseada vida eterna.

VASO CANOPO Calcita / Baja Época (664-332 a. C.) / Kunsthistorisches Museum, Viena (nº inv.: 5186)

_VASO CANOPO_
Calcita / Baja Época (664-332 a. C.) / Kunsthistorisches Museum,
Viena (nº inv.: 5186)

La eternidad como fin último era la esperanza esencial de las creencias religiosas egipcias. El difunto podría alcanzarla tras su muerte a través de determinados elementos, como los papiros que recogían textos funerarios e ilustraciones procedentes del Libro de los muertos, pero también mediante los ushebtis: pequeñas figuras en madera o fayenza que actuaban como sirvientes del fallecido para las labores que los dioses requirieran de ellos en el Más Allá.

Podemos admirar diversas piezas que componían el ajuar funerario, hermosísimos ataúdes o amuletos, cartonajes, vendas y máscaras de momia, así como diferentes vasos canopos y una espléndida colección de ushebtis.

Para aproximarse a este mundo infra terrenal el visitante cuenta con la réplica de la tumba de Sennedjem (dinastía XIX), cuyo original se encuentra al oeste de Luxor. Esta visión se completa con la maqueta de las tres pirámides construidas sobre la capilla funeraria.

_ATAÚD_
Madera estucada y policromada / Periodo Ptolemaico (332-30 a. C.) /
Kunsthistorisches Museum, Viena (nº inv. 9339)

REPOSACABEZAS Alabastro / Reino Antiguo, dinastía v (2498-2181 a. C.) / Museo Egizio, Turín (nº inv. S. 15701/2)

_REPOSACABEZAS_
Alabastro / Reino Antiguo, dinastía v (2498-2181 a. C.) / Museo
Egizio, Turín (nº inv. S. 15701/2)

Algunos de los elementos indispensables para lograr esa eternidad tan deseada eran los vasos canopos, como los aquí expuestos, cuya función era conservar las vísceras del difunto. A partir de las Dinastías XIX y XX su número se concretó en cuatro, identificándose cada uno con los hijos de Horus que actuaban como agentes contra la destrucción: Amset con cabeza humana, protector del hígado; Hapi con cabeza de babuino, protector de los pulmones; Duamutef con forma de chacal, que contenía el estómago; Qebehsenuef que adoptaba la cabeza de un halcón, guardián de los intestinos.

Todos los objetos reunidos en esta sección eran para los egipcios útiles en la vida eterna, destino que afrontaban confiando en el buen hacer de los vivos, que realizarían las ceremonias y ofrendas para garantizar su paso al más allá, hasta ser finalmente acogidos por los dioses en el Reino de Occidente.

MÁSCARAS DE MOMIA

_MÁSCARAS DE MOMIA_
Fayenza / Tercer Periodo Intermedio-Baja Época (1069-332 a. C.) / Col. privada